me cuesta ser fiel,
convertirme
en esa puta casta
con la que el capital sueña y amordaza
me cuesta permanecer
inmóvil
estática,
impasible
ocultar mis huracanes
reprimir mis explosiones
me cuesta ser
la mujer que calla,
obedece y asiente
y no devora aquello que le fascina.
y no denuncia aquello que le oprime
me cuesta llegar
para quedarme
(y sí,
supongo que debe sonar a advertencia)
No hay comentarios:
Publicar un comentario