(escribe un poema, dicen, y pienso en tus ojos, que no saben que aun les caben mil ciudades como ésta en sus retinas. escribe un anhelo. y pienso en el placer de la vorágine, el miedo de los mortales relamiéndose en tu boca: el más salvaje desorden natural echando raíces en todo lo que besas)
No hay comentarios:
Publicar un comentario